viernes, 6 de junio de 2008

EDUCACIÒN INDIGENA EN MÉXICO

EDUCACIÓN INDIGENA EN MÉXICO

Introducción

Uno de los ejes de desarrollo de cualquier nación es el fortalecimiento de su sistema educativo. Para un país multicultural como México, con una población profundamente desigualdad, deben impulsarse políticas educativas tendientes a revertir está desigualdad, políticas que incorporen a la población indígena y la coloquen en el lugar que les merece la historia.
En el presente trabajo se analizan los indicadores de la educación indígena, el rezago educativo que de derivan de políticas desiguales y el bajo logro académico de los estudiante con respecto al grueso de la población mexicana.
Desarrollo

Un aspecto obligado en un país multicultural como México es referirse a la población indígena. Está se define como la población que vive en hogares donde el jefe de familia, el cónyuge o el ascendente, habla una lengua indígena, se distingue también, la población que declaró hablar alguna lengua vernácula y de ella, a los monolingües, estos datos corresponden al año 2000.
Los datos estadísticos (INEE, 2000) muestra que el 10.48% de la población en México es indígena, siendo Yucatán con la mayor población a nivel nacional (9.5%). La diversidad lingüística de la población indígena resume que existen 85 número de lenguas y/o variantes dialectales, siendo Veracruz una de las entidades con mayor número (64 habladas actualmente).
De la población de 5 a 14 años, el 6.6% de la población habla lengua indígena y el 18.6% de esta población no asiste a la escuela (268,717 personas), siendo el Estado de Chiapas con el mayor número de la población (66,000 personas). En el ciclo escolar 2003-2004 se distribuyeron un millón 200 mil libros que comprenden 172 títulos en 55 variantes de 33 lenguas indígenas, así como 8 libros de literatura en igual número de lenguas, los cuales sirven para que los maestros bilingües conduzcan el aprendizaje de la lecto-escritura de los niños; se mantuvo la producción de 51 cuadernos de trabajo para cada uno de los tres ciclos del nivel primaria que servirán para la atención de alrededor de 600 mil niñas y niños indígenas del país.
El Sistema Educativo Nacional está conformado por 49000 mil profesores que cuentan con 189 libros de texto gratuitos en 55 variantes de 33 lenguas indígenas.
Estos números reflejan la gran diversidad y heterogeneidad del pueblo mexicano, los retos que tiene el Sistema Educativo Nacional para atender de manera responsable e incorporar a este grueso de la población en las principales decisiones que la nación demanda.
Estos datos nos reflejan que no existe en el país una cobertura total en cuanto a la producción de libros de texto gratuitos, ya que solo se encuentra disponibles en 55 variantes de 33 lenguas indígenas de un total de 85 que existen en el país. Además, el número de maestros no es suficiente para atender al grueso de la población de la educación básica indígena.
En un comunicado de prensa (6 de enero de 2004), el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) De esta forma, la distribución de las zonas de mayor o menor pobreza explica que las escuelas privadas resulten mejor evaluadas, en seguida las públicas urbanas y como las peores evaluadas, las escuelas rurales, los cursos comunitarios y sobre todo, las escuelas indígenas.
Uno de los resultados más consistentes que se derivan de las pruebas de lectura y matemáticas aplicadas en 2003 es el que se refiere a la situación de las escuelas indígenas: “los puntajes obtenidos en promedio por los alumnos de dichas escuelas, en lectura y matemáticas, son inferiores a los que alcanzan los alumnos de todas las demás escuelas” (INEE, 2004).
El estudio muestra que los resultados de las escuelas indígenas son inferiores a los de las escuelas públicas urbanas; de igual forma, en relación con escuelas que atienden poblaciones cuyo nivel de vida podría presumirse similar al de las comunidades en que se ubican las escuelas indígenas, los resultados de éstas últimas son inferiores.
Sólo el 1.9 por ciento de los alumnos de escuelas indígenas alcanzan el nivel más alto de competencia en lectura y sólo el 0.4 por ciento lo consigue en matemáticas, frente a 47.6 por ciento y 15 por ciento de los alumnos de escuelas privadas; 14.6 por ciento y 3.6 por ciento en las públicas urbanas; 6.9 por ciento y 1.6 por ciento en rurales, y 5.5 por ciento y 0.9 por ciento en los cursos comunitarios. “Estos resultados educativos confirman así la gravedad del rezago de las poblaciones indígenas del país, que otros indicadores han señalado” (INEE, 2004).
Las cifras son desproporcionadas, dejando a la educación indígena en estado deplorable. Actualmente, el discurso del estado gira alrededor de la educación por competencias, insertarnos en la sociedad del conocimiento y la información a partir de modelos educativos fuera de contexto, cuyas recomendaciones vienen dadas por organismos internacionales.
En consecuencia, como integrar a un grueso de la sociedad olvidada, marginada, cuyo grado de incertidumbre y desesperanza los lleva al aislamiento, sin política educativa adecuada a sus necesidades.
Ampliar las oportunidades educativas para reducir desigualdades entre grupos sociales, cerrar brechas e impulsar la equidad, es uno de los objetivos de la transformación educativa de este gobierno, es cierto que el gobierno actual detecto las debilidades de nuestro SEM, pero reconocerlas no es lo importante, lo loable es impulsar estrategias que permitan abatir esta desigualdad.

Conclusiones
Ofrecer una educación a una población bastante desigual, debido a las condiciones socioeconómicas y culturales es por demás complejo; sin embargo, el gobierno tiene la obligación de impulsar una política educativa cuyo objetivo sea reducir la desigualdad que ha llevado a la población indígena a un rezago educativo impresionante, carente de elementos que puedan transformar su contexto y mejorar su calidad de vida.

Bibliografía

El Sistema Educativo Nacional y su contexto (2007), Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.
INEE. (2004), recuperado de: http://www.inee.edu.mx/images/stories/ documentos_pdf/Sala_Prensa/Boletines/Boletin_2004/boletin_01_06_2004.pdf
Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Retomado de: http://www.cdi.gob.mx/index.php?id_seccion=470

sábado, 25 de agosto de 2007

LAS MATEMÀTICAS Y LAS NUEVAS TECNOLOGÌAS EN LA ESCUELA PRIMARIA

Las matemáticas es una ciencia que actualmente, proporciona los modelos matemáticos que permiten resolver los problemas que emanan de las diversas áreas de la ciencia. Actualmente, el plan de estudios de las diferentes licenciaturas incluyen diversos cursos de matemáticas que tiene como objeto, adaptar los métodos numéricos a los conceptos que se desprenden de cada carrera.
Es imperativo, por lo tanto, establecer estrategias de aprendizaje que permitan vincular los conceptos teóricos con la práctica y que el alumno pueda encontrarle un sentido positivo a lo que esta aprendiendo. Si al alumno se le encauza desde los primeros años, es factible que descubra los diferentes algoritmos que le permitan alcanzar un grado de abstracción importante y por ende, un desarrollo mayor en el manejo de esta herramienta.
No obstante, la tecnología puede ser un factor contraproducente sino se establecen los mecanismos adecuados que permitan una optimización de este recurso, es decir, si el objetivo es que el alumno maneje la computadora a partir del software que resuelva los problemas con solo introducir los datos, lo estamos mecanizando y no le estamos proporcionando los elemento que le permitan explotar su verdadera capacidad.
Las nuevas tecnologías nos han alcanzado, y es un compromiso del docente utilizarlas, pero este uso no se limita al uso de un software, al contrario que este nos permita la elaboración de estrategias de enseñanza-aprendizaje para que el alumno pueda abstraer el conocimiento a partir de modelos dados.
El verdadero reto para el docente es la elaboración de estas estrategias, su capacitación debe ser permanente, debemos formar alumnos creativos, innovadores y autónomos y para estos se necesitan de maestros que se atrevan, que la tecnología les generen nuevos retos, que la conozcan y que les permita explotarla los más eficientemente posible para el bien de nuestros alumnos.